Pickles

Unos excelentes productos locales combinados con modernidad y con una pizca de audacia parecen ser el leitmotiv de este original chef anglosajón. Su atrevida cocina, con aires locales e internacionales, con fórmula de mediodía, es absolutamente tentadora para los habituales del barrio, que enseguida han sabido reconocer esta bendición culinaria. Así que conviene reservar. Ambiente animado en una bonita decoración de color marrón y amarillo pajizo.

Les Petits Saints

Es fácil sucumbir a la tentación gastronómica bajo las bóvedas ojivales de este antiguo lugar de culto gótico. Una capilla del siglo XVI (San Vicente) donde se pueden disfrutar devotamente mil y una sugerencias de máxima frescura y calidad. Luego viene el ritual de los postres, las «pequeñas delicias» de chocolate y la trilogía de sus crèmes brulées. Servicio atento y esmerado.

La Pasta

Los sabores del sur de Italia están al honor en este restaurante de barrio que atrae a los fanáticos de la inconfundible familia Nitto. La maravillosa pasta fresca casera y las abundantes especialidades de la región de Puglia, elaboradas con sabiduría y mimo, es lo que les mantiene pegados a las sillas en medio de esta nueva decoración amarilla. La buena selección de vinos italianos y unos precios razonables permiten fidelizar a estos gourmets, que vuelven religiosamente a su «pequeño templo de la pasta».

L’Océanide

Desde luego, el agua de mar fluye por las venas de este chef, que conduce siempre su barco con garbo. Esta es la razón por la que los conocedores no escatiman elogios a la hora de describir una cocina marinera perfectamente elaborada. La tecnicidad, la frescura y la calidad de los productos se dan cita en un encantador ambiente de crucero, todo de madera, cuero y mesas con faldón. Destaca asimismo su amplia carta de vinos (grandes caldos y muscadets añejos).

Mademoiselle B

Los platos frescos dictados por el mercado de la mañana, totalmente caseros, siempre con una onza de originalidad, alegran el paladar de la clientela y les permiten reponer fuerzas tras una sesión de shopping por el barrio. Buen servicio, ambiente muy cool con muebles desparejados (pero armoniosamente combinados), recetas saludables (verduras eco, etc.) y ¡unos postres para morirse!

L’Instinct Gourmand

Un neobistró original, ampliamente aclamado por los foodies que buscan una cocina auténtica creativa y maridada con una bodega de calidad. Quienes no lo conocen, se sorprenderán con este buen hallazgo, sus modernas composiciones, sus sabores sorprendentes y sus platos de diseño. ¡Un restaurante único en el barrio!

L’Etrillum

Aquí se va a lo esencial con composiciones yodadas, frescas, sencillas y sabrosas, donde los sabores y las texturas se combinan perfectamente con total transparencia. El cocinero no tiene nada que esconder, pues elabora los platos ante los comensales en una cocina abierta. En cuanto a la bebida, tampoco hay artificios y se brindan explicaciones muy atinadas sobre el vino, tanto por copas (6 referencias) como por botella (exquisita carta del Valle del Loira). Servicio atento y amable.

Cuit Lu Cru

Al mando de este pequeño restaurante, una joven pareja nantesa (Anaïs en los fogones y Benjamin en sala), con mucha energía y ganas de inventar un nuevo registro de bistró (¡cocinado o crudo!), donde todo es casero (incluidas sus increíbles delicias dulces). Los sabrosos platos renovados cada día y elaborados con productos sin procesar y frescos del mercado de Talensac, así como unos precios asequibles, lo convierten en un codiciado restaurante de barrio. Buen servicio.

Crêperie
Fleur de Sel

Nos embarcamos hacia los mares del Pacífico o «La balada del mar salado» con el escurridizo aventurero Corto Maltés, que decora todas las paredes de esta crepería que evoca el mundo marítimo (carpintería barnizada, ojos de buey, cuerdas, timones). Dirección: las sabrosas crepes y galettes (harina bretona orgánica) con productos locales, recién salidos de la cocina, acompañadas por deliciosos boles de sidra. Buen servicio.

Le Coin des Crêpes

En esta neocrepería-tienda se sirven galettes y crepes muy por encima de la media y una excelente selección de productos (frutas y verduras orgánicas, harina ecológica de Pont-l’Abbé, mantequilla y quesos de Beillevaire, confituras, miel y zumo de manzana eco), y cuenta además con una buena bodega de sidras, cervezas y whisky bretones y una decoración bastante poco convencional (sillas escolares, estanterías Tsé-Tsé, etc.). Brunch los sábados. ¡Te sentirás como en casa!

La Cachette

Este pequeño local escondido en una callejuela junto a la catedral de San Pedro ofrece a una cálida bienvenida con propuestas gastronómicas anunciadas en pizarras y que reúnen todos los atributos de una cocina fresca, imaginativa y con una decidida apuesta por la ecología. Dos salas pequeñas dispuestas en dos niveles, con paredes pintadas de gris y blanco, tachonadas con llaves antiguas y fotos en blanco y negro. Plato vegano muy atractivo.

Le Bouchon

Especias embriagadoras, sabores del mundo y pescado de temporada te esperan en medio de una decoración cuidada (resaltada por un bosque de tiras luminosas) o en uno de los patios empedrados más bellos y discretos (apartados de la calle) de la ciudad. Un lugar atractivo para los fanáticos de las recetas caseras, los postres tentadores, el servicio amable y los precios asequibles.

Art’N’Blum

Una joya de la calle Blum donde unos jovencísimos Alexandre Pichard y Valentin Maillet (ambos trabajaron en el famoso restaurante de Castel Marie-Louise) están dejando huella plasmando sus sueños bistronómicos, expresando con estilo su pasión por la cocina y el arte de la mesa, en un ambiente muy acogedor. ¡Déjate sorprender por sus platos creativos, sorprendentes y divertidos!

L’Abélia

En el paseo des Poilus, en la intimidad de una tranquila casa del siglo XIX (jardín y tragaluz), te espera una gastronomía serena y de temporada, sabiamente elaborada por un chef que conoce a la perfección todos los clásicos. Además, la excelente relación calidad-precio y una bodega consecuente (buena propuesta de muscadets y vinos del Valle del Loira) deberían convencerte para visitar con frecuencia este local.

L’U.Ni

Considerada durante mucho tiempo como la cenicienta de la gastronomía, la verdura alcanza aquí su máxima expresión. La naturaleza preside por tanto los platos, elaborados siempre con productos de temporada. Los comensales suelen sorprenderse al experimentar nuevas sensaciones y disfrutar tanto con la verdura, sabiamente acompañada de anguilas ahumadas, gambas salvajes, vieiras, filete de San Pedro, ternera o buey.

La Raffinerie

¡Qué maravilla de cocina neobistró de calidad y precisión! Además, refuerza su capacidad de convicción  con buen pescado fresco de lonja, verduras fresquísimas de temporada, aves, foie gras y quesos selectos. Sin olvidar los deliciosos panes y sorbetes caseros y un amplio surtido de vinos elocuentes (excelentes Muscadet, jóvenes viticultores, vinos naturales), algunos servidos por copas.

Plan B

Este moderno bistró siempre lleno a mediodía propone unos platos apetitosos, actuales, sencillos, caseros que cambian sin parar (según el mercado) y satisfacen el paladar de los habituales. Servicio eficiente y precios asequibles. Un local muy famoso también por sus «Buenos planes» (hamburguesa y tartar a precios razonables) y su «Menú infantil» (mini hamburguesa, helado, agua o zumo). Terracita ideal para disfrutar de los días soleados.

O Bistrot Quai

Si te habías fijado en el «Our – Le kébab chic», te gustará «O Bistrot Quai», en el mismo lugar y regentado por la misma pareja: Sandra (en sala) y Mathieu (en los fogones), que, sin renunciar a los delicados perfumes de Oriente, que siguen algo presentes, han evolucionado hacia una cocina de cervecería con productos de proximidad, expresiva y muy fresca, con tapas saladas o dulces, tablas de aperitivos, un plato vegetariano semanal… Para consumir sin moderación in situ o para llevar.

Nazca Cebicheria

¿Quieres viajar a América Latina sin moverte de la silla? ¿Te gusta la cocina auténtica? ¡Pues este es tu sitio! Un restaurante dirigido por un propietario-chef que trabajó durante 14 años en la Embajada de Francia en Bogotá y su esposa colombiana, en sala. Todos los días, reinventa el ceviche (pescado del día marinado) con aderezos de lo más singulares y sabrosos para alegría de los clientes habituales. Por la noche amplía la oferta culinaria.

La Maison
Baron-Lefèvre

Este local (antiguo almacén de hortalizas), a la vez loft industrial, restaurante-tienda-bodega (¡prodigiosa!), inaugurado hace unos años por el intrépido chef Jean-Charles Baron y su esposa (al mando de otros 2 restaurantes), invita a recorrer la gastronomía local con delicias de caza y clásicos del Valle del Loira. Platos perfectamente elaborados y maridados con unos espectaculares caldos cuyas botellas se pueden ver desde la entrada. Servicio impecable.

Izakaya Joyi

Junto a la Cité des Congrès te espera un bistró japonés contemporáneo (izakaya), que combina sushi bar, tienda, taller de cocina, con un servicio ejemplar y un ambiente minimalista, donde podrás ver a los cocineros en acción (en la barra) y la calidad irreprochable de urakamis, kushiyakis, gyosa, sashimi, tataki, yakitori y tempura de helado de caramelo y mantequilla salada… ¡una auténtica locura! Todo ello regado con una copa de sake o un delicioso muscadet.

Les Chants d’Avril

Un pequeño restaurante de barrio, ideal para disfrutar entre amigos, con una clientela fiel y un merecido éxito gracias al entusiasmo del propietario-chef y de su esposa, que atiende el comedor. Este mago de los productos de temporada, los jugos intensos y la precisión de la cocción desarrolla misteriosas fórmulas bistronómicas, que renueva a diario, todo maridado con expresivas botellas regionales (cajas de vino que participan en la decoración) y un buen pellizco de hospitalidad. Precios justos.

Café du Musée

En el prestigioso entorno del Museo de Bellas Artes, descubrimos el tercer restaurante del chef Éric Guérin (sus otros dos restaurantes con estrella Michelin son «La Mare aux Oiseaux»y «Le Jardin des Plumes»), que viene a consolidar el panorama culinario de Nantes. Nada más llegar, los visitantes quedan impactados por la gran amplitud, la sencilla decoración contemporánea (madera clara, mesas espaciadas, pequeña biblioteca) y la atención esmerada del personal. Y después, son conquistados por la originalidad y precisión de las propuestas (productos frescos y caseros) elaboradas por la chef Claire Habchi. Un lugar para disfrutar de las mejores cenas a la vanguardia de la moda… ¡y de la gastronomía!

Café de l’Orangerie

En el hermoso espacio verde del Jardin des Plantes, cerca de los elegantes invernaderos del siglo XIX (plantas tropicales, palmeras, naranjos, rica colección de cactus, etc.) y áreas de juego infantil, este lugar que solo abre a mediodía está siempre lleno. Su clientela habitual acude allí por el entorno, pero también por la cocina fresca y sencilla, con un toque de originalidad, siempre bien condimentada. Con la llegada del buen tiempo, la terraza se convierte en un oasis de felicidad. Servicio atento.

Les Brassés

Es exactamente la imagen que uno tiene de una cervecería contemporánea, neoindustrial, animada y con espumosas cervezas artesanales elaboradas en su mayoría in situ. Un lugar también muy aplaudido por su cocina de mercado y sus parrilladas al horno Josper. Ven y disfruta con las fórmulas brunch con DJ, Fat Tuesday (hamburguesa doble a precio de una simple y pinta a precio de una caña) y Sunday Roast (ostras a precio de coste y chuletón para 2)

Brasserie Félix

Esta cervecería (con el sello de calidad Jean-Yves Guého) situada cerca de la Cité des Congrès, tiene muchos puntos positivos, como la vista al canal Saint-Félix, su ambiente náutico y su tranquilidad. Así que no dudes en plantarte en la terraza (diseñada por Atelier Vector) para tomar un café, una copa o un sabroso plato de cervecería contemporánea. ¡Y tampoco te arrepentirás si decides pedir una buena mariscada! Trato amable y buen servicio.

Les Bonimenteurs

Un nuevo comienzo y un nuevo elenco han permitido impulsar esta cervecería-bistró-coctelería situada en la calle Fouré. Y para dirigir el nuevo rumbo de este lugar chic, ha contado con el antiguo chef del restaurante «À l’Ardoise» y otro de «L’Atlantide» (estrella Michelin) para los dulces. De hecho, la nueva carta despertará las papilas gustativas de los comensales, que se verán felizmente sorprendidas por la creatividad de una cocina francesa elaborada con productos locales de calidad.

Bé2M

Este restaurante-bodega-tienda, idealmente ubicado en el antiguo mercado de abastos de Nantes, propone una cocina elaborada con productos frescos y de temporada, seleccionados por el propietario-sommelier, que no duda en ir a conocer a los pequeños productores, desde los más cercanos hasta los más lejanos. Resultado: una carta selectiva, llena de sorpresas y 300 referencias de vino para saborear tablas de quesos y encurtidos tan exquisitos que dan ganas de volver.

Bad Hunter

Su nombre ya avisa: ¡no apto para carnívoros! Pero el resto no puede dejar pasar este pequeño y encantador restaurante situado frente al edificio Bains-Douches de Nantes. En un ambiente bistró decorado con gusto, disfrutarás de una excelente cocina vegetariana, sabrosa y colorida. Y, por la noche, cuando llega el fin de semana, ¡nada como unas buenas tapas!

Suppli Factory

¿Sientes una necesidad apremiante de recargar las pilas con revitalizantes especialidades italianas a base de arroz, reinterpretadas por dos cocineros entregadísimos? ¡Pues este es el lugar! Pasa y descubre su propuesta de arancini (con diferentes guarniciones «caseras») y supplì.

Sugar Blue

El lugar ideal para permitirse una pausa en pleno centro de la ciudad y disfrutar de un buen café (Espérance Café). Además, encontrarás un amplio surtido de tartas saladas, ensaladas, sopas, pasteles… ¡a cual más delicioso!

So Good Brasil

En la carretera de Clisson encontramos un restaurante familiar ideal para quienes buscan disfrutar del cálido ambiente brasileño. Un local extremadamente animado gracias a la música, las conversaciones, los cócteles y a su entusiasta propietaria. ¡Para consumir sin moderación!

Ramen Ya

Segundo restaurante de Anthony N’Guyen (Izakaya Joyi) que, como su nombre indica, está totalmente dedicado al ramen, ese caldo japonés de fideos con varios acompañamientos de calidad. Pasta casera elaborada con harinas ecológicas y locales. ¡Una cita ineludible para el paladar!

Le P’tit qu’a fait

El concepto «niños bienvenidos» atrae a padres con su prole en cualquier momento (brunch, almuerzo, merienda, aperitivo). Platillos equilibrados caseros (incluido 1 vegetariano) con productos de temporada, locales, ecológicos y sostenibles que cambian todos los días. Talleres de teatro, juegos, lectura, modelado y cocina para pequeños, fórmulas para bebés y acceso Wi-Fi para mamás 3.0. Fórmula única del sábado: el brunch.

Poisson Paré

Este pequeño y moderno bistró combina a la perfección simplicidad y calidad en torno al clásico fish & chips, pero con patatas fritas caseras, pescado fresco de calidad y aderezo de menta y guisantes. Dispone de una buena carta de vinos. Ideal al terminar la vuelta al mercado.

La Passagère

El encanto del Passage Pommeraye y los platos ligeros de este salón de té lo convierten en una cita obligada al ir de compras por el barrio. Ideal para picar algo o derretirse con sus sublimes pasteles…

Papill’

Papill’ podría evocar nuestras papilas gustativas, pero en realidad es el diminutivo de papillotes, una de las especialidades de este restaurante (Olé Olé, Salmón, Veggie…), aunque también sirven buenos guisos, sabrosos entrantes y postres deliciosos.

Moscati

El acento italiano de este restaurante-tienda atrae a comensales habituales conquistados por una cocina italiana auténtica, generosa y precisa servida en unas pocas mesas rodeadas de estanterías llenas de productos transalpinos. Los clientes aprecian asimismo la buena relación calidad-precio y la amabilidad y el buen humor del personal. Venta de productos artesanos de calidad (vino, pasta, aceite, queso, etc.). Y, por supuesto, ¡no podían faltar los platos de antipasti, embutidos y quesos italianos!

Merci Bernard

Este restaurante de Carquefou, inaugurado en 2014, apuesta decididamente por los artesanos y productores locales. Orece un amplio surtido de hamburguesas, fajitas, quesadillas, bagels, wraps…

Malumbi

Malumbi es un diminuto restaurante de barrio cuya propietaria, originaria de Gabón, sabe compartir una cocina multicultural inspirada en África, Asia, Francia… ¡según los deseos y los productos del día! Un lugar donde se respira un ambiente familiar y relajado y con una buena relación calidad-precio.

Glaz

Esta joyita de la calle Cacault enamora por su propuesta, que aúna frescura, sencillez y autenticidad en riquísimos platos caseros. La decoración sobria y elegante crea una atmósfera muy zen (suelo de madera, barra blanca, paredes blancas, sillas y mesas de madera rústica) donde podrás saborear unos estupendos brunch y meriendas y hasta comprar los productos gourmet de la tienda.

Dînette

Un lugar práctico y encantador en el corazón de Bouffay y muy cerca del Castillo de los Duques de Bretaña: salón de té y diversas fórmulas a gusto del consumidor: plato del día, tartas saladas, scones gratinados y un amplio surtido de postres. ¡Y no olvides probar su famoso brunch!

La Cantine d’Albert

Un restaurante urbano en pleno paseo de Einstein… aunque no necesitarás conocer la teoría de la relatividad para identificar una comida rápida de calidad, sana, fresca y moderna.

Le Badérioc

Escondido en una callejuela del centro de Nantes, Le Badérioc es un pequeño y acogedor restaurante donde podrás llenar tu bandeja a precio muy razonable con las apetitosas sugerencias del día: ensaladas, tartas saladas, platos variados, postres deliciosos…

Le B.A. Ba

En Île de Nantes, este pequeño y colorido restaurante defiende la restauración rápida elaborada con productos frescos, sabrosos y de temporada para deleite de sus asiduos comensales. Solo ofrece un plato del día, pero en las vitrinas refrigeradas podrás elegir entre variados y originales entrantes y ¡unos postres de lo más apetitosos! Una cocina casera sostenible para saborear in situ o para llevar. Y, con el buen tiempo, podrás disfrutar de la terraza. El B.A Ba ofrece asimismo un servicio de catering caliente.