En un espacio más cercano a un bar escandinavo que a una crepería tradicional, el maestro crepero Nicolas Roure despacha un flujo continuo de galettes y crepes crusti-esponjosas a la mantequilla salada, aplaudidas por toda su camarilla de sibaritas. Todo es casero, a base de productos de calidad y proximidad, con un toque original y regadas con sidras muy interesantes. Los más entendidos disfrutarán de las galettes de trigo sarraceno servidas como postre…
Ensalada con nueces
Beg Meil: huevo, panceta ahumada, queso curé nantais, cebolla y lechuga
Gallette de trigo sarraceno con mermelada de albaricoque, almendras, nata montada al Grand Marnier flambeado