La omija es una baya coreana que equilibra hasta cinco sabores. Romain Bonnet bautizó así a su restaurante persiguiendo ese hito y lo ha conseguido. En la cocina desempeña un trabajo de altísima creatividad, una cocina francesa con influencia asiáticas, resultado de asociaciones singulares de productos locales (sello Ecotable) y una pizca de cosecha silvestre. La experiencia, premiada con una estrella Michelin, continúa en la sala con el trabajo de Ronan Bricaud, que prolonga con gran maestría la felicidad gastronómica.
Filete de tomate Paola asado, saúco silvestre confitado y carpaccio de cigala de Guilvinec
Abadejo confitado ikejime, nabo de Tokio de la granja du Bois Olive confitado al shiso y melocotones perfumados con jazmín
Bizcocho enrollado a la manera de la reina de los prados silvestre con sorbete de pimiento amarillo confitado y mini maíz confitado de la granja japonesa Yasai