A las puertas de la región de los viñedos, cerca de un puente que cruza el río Goulaine, se halla esta casa con un interiorismo contemporáneo tan luminoso como su fachada. Al frente de los fogones se halla Mathiey Corbinau que realza el trabajo de los productores cercanos y los presenta magníficamente en platos con aires gastronómicos que combinan tradición y modernidad. En la sala, Karine Moinet cuenta la historia que hay detrás de cada uno de sus vinos e imprime al servicio en sala un toque atento y muy profesional.
Cromesquis de cerdo de Bretaña con col estofada con panceta, capuchino de especias tailandesas y reducción de naranja sanguina
Filete de lucioperca confitado con pétalos de sal ahumados, brócoli cremoso, polenta crujiente de algas y bisque de cítricos
Miel de Cugand y chocolate, financier de miel, arroz inflado crujiente, dulce de namelaka, helado de miel y lavanda