No muy lejos de la bulliciosa rue Joffre, este establecimiento dedicado al vino natural merece una visita, tanto por el contenido de sus platos y copas como por su estilo desenfadado (pedidos en la barra y amplia selección de vinos). Si bien la decoración recuerda a los bistrós de antaño, la cocina es contemporánea y creativa, con combinaciones de sabores sorprendentes y deliciosas. Platillos para picar por la noche. Productos locales, de temporada y ecológicos, faltaría más.
Tataki de boniatos con salsa teriyaki y cilantro
Pescado del día con remolacha, nabos glaseados, pesto de ortigas con nueces
Pera escalfada en vino blanco, culís de cúrcuma y cardamomo, crema de mejorana y crumble