Después de su periplo por distintas cocinas de Europa y tras servir en el Oriente Express, en 2015 Frédéric Chiron regresó a Nantes, a su puerto de amarre. A imagen de la pequeña gamba gris que da nombre al restaurante, el comensal se deja fácilmente convencer por este restaurante intimista, escondido en una callejuela cerca de Graslin. En el menú: buenas cocciones, acompañamientos gastronómicos, buena relación calidad-precio y servicio sin fisuras. Todo lo necesario para pasar un momento feliz. Carta de vinos eficaz.
Caballa a la parrilla con chalota, remolacha y hoja de mostaza
Magret de pato ahumado, chirivía y setas en salsa de pimienta verde
Dulce de leche, plátano y nueces pecanas