Maximilien Degroise y Léo Huet nos dan una segunda sorpresa gastronómica (después de Mandala) en la calle Léon-Jamin, con un nuevo local para comer y beber y un nuevo compañero de aventuras: Jérémy Landrein. En el menú de mediodía: deliciosos bocadillos (de carne, marisco o vegetarianos), acompañados de una guarnición y/o una salsa, y postres clásicos bien condimentados. Por la noche, sirven platillos bien presentados. Todo ello acompañado de excelentes vinos, en un ambiente relajado y acogedor.
Dorada marinada en lágrimas de la virgen (ajo), huevas de lumpo y queso fresco de cabra
Tartar de ternera al estilo coreano, focaccia casera gochujang, mayonesa de yuzu, col rizada
Turrón helado con miel de trigo sarraceno, ajo negro, mezcla de semillas caramelizadas