En su bonito bistró de los años 50 rebosante de botellas de vino, Christophe y Véronique François apuestan por la originalidad. Tanto en el plato como en la copa, las sorpresas están a la orden del día. En la cocina, él prepara deliciosos platos bistronómicos, abasteciéndose de los mejores productos. Ella es una sumiller premiada en múltiples ocasiones, a la que le encanta contarte sus vinos, muchos naturales. Es un restaurante generoso, animado y juguetón, al que no valen las trampas.
Pâté en croûte con relleno de carne de pato, pistachos, mollejas, foie gras y cerdo
Mújol de nuestras costas con emulsión de zanahoria y limón acompañado de verduras de temporada
Arroz con leche cremoso, con caramelo ligeramente salado y sorbete de la casa