En Ichi-go Ichi-e (que significa “un momento, un encuentro” en japonés), Maël Hemmer y su equipo invitan a sus comensales a vivir el momento en su barra de ramen de color azul ultramarino, blanco y madera clara. En el menú: ocho suculentos platos de ramen elaborados 100% en casa (desde los fideos hasta los caldos), ante los ojos de los gurmets. Las plazas son limitadas, así que hay que ir pronto para asegurarse uno de estos humeantes cuencos japoneses.
Gyoza
Ramen
Crème brulée con té hojicha